«¡Necesito desconectar!» Cuántas veces lo has pensado y nunca lo has hecho porque solo te bombardean ideas como: «ahora mismo ni desconectes ni te pares a reflexionar en silencio».

No me negarás que lo están consiguiendo, lo han conseguido. Ahora, nos da miedo llegar a conocernos y necesitamos distracciones continuas para no caer en la reflexión silenciosa, ¡una pena!

Mensajes como Nothing is impossible nos atontan y no tienen en cuenta la posibilidad del fracaso; lo siento, el éxito continuo y completo es imposible -errare humanum est-. Los abundantes mensajes publicitarios nos hacen creer que es más feliz quién más tiene, si puede ser lo más caro y exclusivo mucho mejor, no sea que vayas a sentirte desplazado en tu entorno.

Perdóname si estoy siendo brusca pero, soy sincera. Los sueños existen, puedes luchar por ellos; de hecho, debes luchar por ellos. Después, ya comenzarán a verse los resultados: «¿Lo has conseguido?» “¡Enhorabuena, me alegro mucho!” o «¿No lo has conseguido?» “¡No te preocupes! Mira, tú has hecho lo que has podido y esto de fracasar es parte de la vida, del ser humano. ¡Ánimo!”

SOLEDAD

En esta siesta de otoño,
bajo este olmo colosal,
que ya sus redondas hojas
al viento comienzo a echar,
te me das, tú, plenamente,
dulce y sola Soledad.
Solamente un solo pájaro,
el mismo de todas las
siestas, teclea en el olmo,
su trinado musical,
veloz, como si tuviera
mucha prisa en acabar.

¡Cuál te amo! ¡Cuál te agradezco
este venírteme a dar
en esta siesta de otoño,
bajo este olmo colosal,
tan dulce, tan plenamente
y tan sola Soledad!

Miguel Hernández

Fuente: Creación propia
Fuente: Creación propia
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