Tienen un don, un talento y lo quieren compartir. Dice Madre Teresa de Calcuta que “a veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”, por lo que si quieres hacer algo, solo hazlo.


Las entrevistas que vienen a continuación son de personas como tú y como yo. Ellos realizan actividades -por llamarlo de alguna manera- que no son llamativas para los que mandan. Y es que hemos crecido en un sistema donde se nos limita y se nos corta el grifo de la imaginación.

Nota al lector: Mientras lees las entrevistas, te pido que te preguntes cuál es tu talento y por qué no te centras en él.

La primera entrevista de Luces, una entrada que se dividirá en tres partes, se la hago a Ramón C. un joven cantautor, guitarrista y estudiante de Valencia.

  • ¿Por qué la guitarra?

Tengo muchas razones, la verdad. Principalmente fue lo que tuve al alcance y no lo quise desaprovechar. Por una parte, era desde mirarla hasta escuchar lo que se puede hacer con ella. Es un instrumento que siempre me ha causado gran respeto y no deja de sorprenderme. Por otra parte, necesitaba tocar algún instrumento para ir creciendo musicalmente, sentir un progreso. Básicamente, la guitarra es lo que necesitaba para empezar a darle bola a esas ganas de crear algo propio y aprender con la experiencia de gente que considero de gran nivel.

  • ¿Inspiración para comenzar?

En gran parte por las influencias que he tenido —a las que siempre estaré agradecido— cómo es la de mi hermano mayor, él siempre me ha ido enseñando. A partir de lo que vi en él y de lo que nacía en mi, me atreví a empezar. El mundo de la música es como una dulce condena que te elige y estás encantado de cumplirla, pese a lo que te lleve a hacer, te ayuda a mantenerte despierto de cabeza y corazón.

  • ¿Te sientes músico o lo ves como algo secundario? ¿Vivirías de la música?

Nunca me he atrevido a considerarlo. Ser músico es alguien que sabe tocar un instrumento y se ha dedicado a ello toda su vida arriesgándose a las consecuencias. Vamos, considero músico a ese tipo que está tocando el violín, la guitarra o cantando a pulmón vivo en la calle o en algún bar, ganándose algún que otro duro o aplauso. Ellos son guerreros que defienden el artey se han dejado la vida por sus deseos. En definitiva, me considero más un músico cobarde, no tengo la valentía y seguridad de arriesgarme a tomarla como una profesión.

  • Entonces, ¿quieres llegar a algo con la música?

Ojalá llegase a algo grande pero, con poder seguir tocando para cualquier persona y transmitirle algo me basta.

  • ¿Tu entorno favorece a que te enriquezcas en la música o a qué te alejes?

Claramente, a que te alejes. En una sociedad basada en el dinero y el poder es difícil que te apoyen en hacer algo con lo que no te aseguras un futuro. Desde pequeños —al menos en mi caso— en la escuela asesinaron a mis sueños, ridiculizaron esa profesión que siempre has deseado para que acabes siendo uno más. Por otro lado, la gente que te rodea también quiere meterte de forma inconsciente en esa burbuja y, desgraciadamente, te dejas invadir. Por esa razón se han ido perdiendo —estoy seguro— un gran número de artistas y no me refiero solo a los músicos.

  • ¿A quiénes o a qué ves en la sociedad como repelentes para dejar de tocar?

Podría decir mil cosas pero, lo resumo con quienes han diseñado el sistema educativo; este permite que seamos así, es más, les conviene que seamos así. Dicen mucho de esperanza, justicia, bienestar… y sigo viendo a los mismos idiotas de siempre, jugando con el poder a su antojo, sin importarles la sociedad. Un sistema político que permite la pobreza y sigue defiendo la paz con balas me dá de todo menos confianza. Les da igual si nos matamos o si nos abrazamos, harán lo de siempre.

  • ¿Por qué le es tan difícil a la industria musical interesarse por los cantautores?

Por lo mismo que antes, ¿qué les va a interesar más, un grupo de guapitos, prodigiosos, etc. que vuelven locos a toda una generación de adolescentes o a un matado que canta lo que le sale del corazón, es feo y toca genial la guitarra? Cuando algo pasa de ser un arte a una industria, vamos mal.

  • ¿Te ayuda a nivel emocional ser cantautor?

Cien por cien, digamos que es la purga de mis sentimientos para bien o para mal. Tocar o cantar esa canción que te pone los pelos de punta es increíble y, sobre todo, si es una propia.

  • Música y poesía, ¿crees que comparten algo (sentimientos, creatividad…)?

Sí, digamos que la poesía se centra en explotar la riqueza de las palabras para que el poeta pueda transmitir lo que siente pero, en muchos casos, se encuentra un poco más alejada del público corriente. En cambio, la música es capaz de transmitir un sentimiento, sin que hagan falta a veces las palabras. De hecho. las buenas canciones son las que comparten esa armonía entre letra y música.

Espíritus libres que no dejan que la sociedad les diga como deben ser. Ellos estudiarán y trabajarán pero, nunca habrán dejado de escuchar a su corazón.

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Fuente: Creación propia
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