Tienen un don, un talento y lo quieren compartir. Dice Madre Teresa de Calcuta que “a veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”, por lo que si quieres hacer algo, solo hazlo.

La segunda entrevista de Luces, una entrada que se dividirá en tres partes, se la hago a Ana B. una joven bailarina de ballet y estudiante de Magisterio.

+ ¡Buenas días! Comencemos la entrevista, ¿te parece?

– ¡Buenas! Claro que sí

  • ¿Por qué el ballet?

Bueno, el ballet me gustó digamos en el colegio. Todo empezó cuando tenía cinco años y las profesoras preguntaron quiénes se habían apuntado a ballet. Yo fui tan lista que me apunté sin que mis padres lo supiesen. Fui a la clase sin decir nada en casa y mi abuela preocupada, porque no llegaba, llamó al colegio y le dijeron que no se preocupara, que había ido a una clase de ballet, ¡el susto para todos fue muy grande!

  • ¿Te sientes bailarina o, en tu caso, profesora?

El amor por ambas profesiones me vino a la misma edad. La verdad es que siempre me he imaginado más de profesora porque espero que sea mi futura profesión, pero tampoco me veo dejando el ballet. Si lo dejara, me quedaría sin esa parte de mí.

  • ¿Quieres llegar a algo grande con el ballet?¿Por qué?

El ballet es parte de mi, me deja ser “libre” porque puedo expresar lo que siento con más o menos intensidad, pero para un futuro quién sabe si juntándolo con Magisterio puedo ganarme una plaza como profesora de expresión o arte de acción.

  • ¿Tu entorno favorece a que te enriquezcas en tu hobbie o a que te alejes?¿Ves a alguien o algo en esta sociedad como repelente para dejar de bailar?

Mis padres siempre me han animado a seguir. Incluso me propusieron hacer la carrera de la LOGSE de ballet o la ROYAL pero, al hacer también Magisterio no daba a basto. En cuanto a mis amigos, siempre que he hecho un festival han venido a verme y eso anima mucho, sientes un gran apoyo.

No veo a nada ni a nadie repelente para dejar de bailar. Solo lo dejaría en casos extremos.

  • En cuanto a la industria, ¿por qué es tan difícil que te reconozcan como artista?

Principalmente porque no soy una bailarina reconocida. No lo hago tan bien como me gustaría ni como les gustaría a los medios de comunicación para que me publicasen.

  • ¿Te ayuda a nivel emocional?

Muchísimo. Me relaja y me concentro en ello sin pensar en nada más.

  • ¿Baile y poesía, crees que comparten algo? Como sentimientos, creatividad, etc.

Pienso que ambos artes comparten muchas cosas. En cuanto a sentimientos, digamos que ambos te dejan expresar lo que sientes en ese momento. Puede gustar más o menos, pero sacas realmente tu yo interior. Y en cuanto a creatividad, lo mismo.

Espíritus libres que no dejan que la sociedad les mande como deben ser. Ellos estudiarán y trabajarán pero, nunca habrán matado a su interior, a su don.

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Fuente: Creación propia
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